lunes, 16 de abril de 2007

Esperanza

Vamos los dos al anochecer,
está oscuro y no te puedo ver,
estoy siendo yo misma,
como tu de alguna manera,
esperando para comprar,
nuestro propio tiempo,
pensando como en cada respiro se van,
los sentimientos dejados atrás,
significativos ras los ojos,
que buscan mirar el mundo,
porque ya no es necesario esconderse,
ni tras los recuerdos,
volver a perderse.
Considerame el viento,
libre de toda condición,
libre de roce y fricción,
siénteme elevándome,
sin miedo a caer,
y serás parte de lo que nunca,
voy a querer perder.

la busqueda

Contemplo el infinito, buscando la libertad que tanto anhelo, y subo a lo mas alto, abriendo de par en par las puertas de mi corazón, cierro los ojos...y escucho los silencios de mi alma.
Puedo ver como el tiempo se transforma, puedo oler la brisa que me envuelve, alimentando los fragmentos de mi espíritu, que marcha desnudo para separarse de su pena y su dolor.
Porque no puedo detenerme mas, porque la evasión constante para alcanzar el olvido, me congela y cristaliza.
Por eso debo extender mis alas y volar cruzando el sol, para poder surcar mis sueños mas profu ndos.
Estoy lista y mis velas desplegadas esperan el viento.
LLevo caminando entre las sombras de los años que ya foman parte del recuerdo, mi amor por la vida, no tiene palabras, y ahora clama en voz alta y se descubre.
En mi soledad soy llanto y soy sonrisa, y aunque el camino es duro y difícil, así crezco, para poder conocer los secretos de mi corazón, olvidando el miedo y encontrando la paz